{"id":159370,"date":"2023-11-26T08:01:19","date_gmt":"2023-11-26T08:01:19","guid":{"rendered":"http:\/\/rbnews247.com\/v1\/nueva-york\/como-ve-la-crisis-migratoria-actual-para-un-refugiado-del-holocausto\/"},"modified":"2023-11-26T08:01:19","modified_gmt":"2023-11-26T08:01:19","slug":"como-ve-la-crisis-migratoria-actual-para-un-refugiado-del-holocausto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rbnews247.com\/v1\/nueva-york\/como-ve-la-crisis-migratoria-actual-para-un-refugiado-del-holocausto\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo ve la crisis migratoria actual para un refugiado del Holocausto"},"content":{"rendered":"<p> [ad_1]<br \/>\n<\/p>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Incluso con la complicada historia de Nueva York como puerto para reci\u00e9n llegados, las fotograf\u00edas de este verano de m\u00e1s de cien inmigrantes durmiendo hombro con hombro en la acera frente al otrora elegante Hotel Roosevelt en Midtown Manhattan fueron impactantes.  Tambi\u00e9n lo eran las escenas de j\u00f3venes inmigrantes holgazanes en aceras, escalinatas y bancos de parques, desesperados por trabajar pero legalmente prohibidos.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Para aquellos de nosotros que alguna vez fuimos parte de ese momento, las escenas despertaron recuerdos y reflexiones sobre cu\u00e1n diferentes eran algunas cosas ahora para los reci\u00e9n llegados y cu\u00e1n parecidas eran.  Yo tambi\u00e9n fui parte de una afluencia de inmigrantes.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">En los a\u00f1os posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Nueva York absorbi\u00f3 una ola similar de inmigrantes (una gran mayor\u00eda de los 140.000 sobrevivientes jud\u00edos del Holocausto que llegaron a Estados Unidos entre 1946 y 1953) y lo hizo comparativamente sin problemas y sin incidentes.  Estos inmigrantes estaban ansiosos por seguir con sus vidas, pero todav\u00eda estaban en shock o desconsolados por las brutalidades que hab\u00edan sufrido, los padres y hermanos que hab\u00edan perdido y los pueblos a los que ya no pod\u00edan regresar.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Aquellos que no ten\u00edan familiares con quienes quedarse fueron alojados en 14 hoteles que hab\u00edan tenido mejores d\u00edas, as\u00ed como en un refugio excavado en la antigua Biblioteca Astor en Lafayette Street, que ahora es el Teatro P\u00fablico.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Mi familia se encontraba entre esos inmigrantes, ya que hab\u00eda pasado los cuatro a\u00f1os anteriores esperando visas para Estados Unidos mientras permanec\u00eda inactivo en dos campos para los llamados desplazados en la zona estadounidense de la Alemania ocupada.  Despu\u00e9s de un viaje dif\u00edcil en un barco de la marina mercante llamado USS General AW Greely, mis padres, mi hermano y yo llegamos el 3 de marzo de 1950 a un muelle en West 21st Street.  Mi hermano Josh a\u00fan no ten\u00eda 3 a\u00f1os. Yo ten\u00eda 5.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Como era la festividad de Purim, la Sociedad Hebrea de Ayuda a Inmigrantes nos recibi\u00f3 con hamantaschen y caf\u00e9.  Y luego amontonaron nuestras maletas y bolsas de lona en una camioneta y nos llevaron al Capitol Hall en la calle 87 oeste junto a la avenida Amsterdam.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">A diferencia de los m\u00e1s de 130.000 inmigrantes que llegaron a Nueva York desde la primavera de 2022, nosotros inmigramos de forma comparativamente programada.  Nuestra entrada fue sancionada por una enmienda de 1950 a la Ley de Personas Desplazadas de 1948 destinada a admitir a decenas de miles de supervivientes de campos de concentraci\u00f3n y otras personas cuyos hogares y aldeas hab\u00edan sido destruidas por la campa\u00f1a de exterminio nazi o que tem\u00edan represalias de las autoridades sovi\u00e9ticas por oponerse a los comunistas. gobiernos de Europa del Este.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">El hecho de que fu\u00e9ramos admitidos en los Estados Unidos no significaba que entramos de manera totalmente kosher.  Era un tanto problem\u00e1tico que mis padres hubieran sobrevivido a la guerra en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, mi padre como recluta polaco en el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico y mi madre escapando de la ocupaci\u00f3n nazi de Varsovia.  Se conocieron en una ciudad industrial de los Montes Urales, donde se casaron y donde yo nac\u00ed en enero de 1945. Despu\u00e9s de la guerra, ellos y un hermano de mi madre fueron los \u00fanicos supervivientes de lo que hab\u00edan sido dos familias numerosas.  Las comunidades jud\u00edas de sus ciudades natales hab\u00edan sido casi completamente aniquiladas.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Como muchos jud\u00edos, consideraron migrar a la nueva naci\u00f3n de Israel, pero a mi padre le preocupaba otro estallido de combates all\u00ed y decidi\u00f3 esperar a que Estados Unidos abriera sus puertas a los refugiados.  Debido a la creciente fiebre del anticomunismo que culminar\u00eda con la era McCarthy, mis padres tem\u00edan que si declaraban su verdadero paradero durante la guerra se les negar\u00eda la entrada.  As\u00ed que, como decenas de miles de personas que hab\u00edan encontrado refugio de los nazis en las miserables profundidades de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, destruyeron todos los documentos aut\u00e9nticos e inventaron historias de supervivencia.  Dijeron a las autoridades estadounidenses (y a nosotros, sus hijos) que hab\u00edan pasado los a\u00f1os de la guerra escondidos en Polonia.  No me revelaron la verdadera historia hasta que ten\u00eda poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os y me di cuenta de que algunos aspectos de su historia original no coincid\u00edan.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Capitol Hall, nuestro primer punto de apoyo en Estados Unidos, no supuso una gran mejora con respecto a los campos de desplazados.  La habitaci\u00f3n individual que nos dieron estaba sucia y polvorienta, y mi hermano y yo ten\u00edamos que dormir en catres de lona muy tensos.  Pero era un techo sobre nuestras cabezas y ten\u00eda la ventaja de estar cerca del bullicio de Upper Broadway, donde muchos refugiados, algunos completamente solos en Estados Unidos, sal\u00edan a caminar en busca de rostros que pudieran reconocer de sus lugares de origen o de la concentraci\u00f3n de refugiados. campamentos.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Mi madre estaba encantada con el esp\u00edritu alegre y cosmopolita del Upper West Side, un barrio con librer\u00edas y un cine, el Thalia, que proyectaba pel\u00edculas extranjeras como \u201cEl ladr\u00f3n de bicicletas\u201d.  Para ella, el barrio ten\u00eda la exuberancia cultural de la Varsovia de antes de la guerra.  Muchos de los hoteles a lo largo de Upper Broadway (el Marseilles, el Whitehall, el Midway y otros) hab\u00edan reservado la mayor\u00eda de sus habitaciones para clientes refugiados de la sociedad de ayuda hebrea y otras agencias jud\u00edas.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">El m\u00e1s grande de ellos fue el Marsella, de 271 habitaciones.  Mi primer amigo en Estados Unidos, Simon Herling, y sus padres estuvieron alojados all\u00ed durante varias semanas antes de encontrar un apartamento de una habitaci\u00f3n en un bloque destartalado en el extremo norte de Central Park West.  Uno de los pocos ni\u00f1os nacidos en un campo de concentraci\u00f3n, ten\u00eda 3 a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a Nueva York en 1948 y no recuerda nada de Marsella.  Pero mis propios recuerdos y los relatos de los peri\u00f3dicos contempor\u00e1neos sugieren que el alboroto del vest\u00edbulo recordaba al Rick&#8217;s Caf\u00e9 de la pel\u00edcula \"Casablanca\", con refugiados desesperados por informaci\u00f3n sobre d\u00f3nde vivir y trabajar, obtener los documentos necesarios, recibir estipendios de subsistencia o conectarse con familiares. .  Uno podr\u00eda haber esperado que Peter Lorre apareciera con \"cartas de tr\u00e1nsito\".<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">En las pocas semanas que residimos en Capitol Hall, visitamos a un amigo de mi padre en el refugio de la sociedad de ayuda en Lafayette Street, un edificio de estilo rom\u00e1nico que data de 1853 y que la sociedad de ayuda compr\u00f3 en 1920. Un balc\u00f3n del segundo piso se hab\u00eda dividido en cub\u00edculos, y cada familia de refugiados estaba alojada en los estrechos confines de un cub\u00edculo.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Jane L. Wechsler, una artista de Manhattan cuyos padres proced\u00edan de shtetls polacos y sobrevivieron a la guerra como refugiados en lo que hoy es Uzbekist\u00e1n, recuerda haber pasado una noche en el refugio cuando ten\u00eda 3 a\u00f1os en 1951 y luego haber sido alojada durante unos semanas en el Hotel Prince George en East 28th Street, un edificio de Bellas Artes que alguna vez estuvo entre los m\u00e1s grandiosos de Nueva York pero que estaba en mal estado.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Recuerda sentirse como una forastera, diferente de los dem\u00e1s ni\u00f1os porque sus padres no hablaban ingl\u00e9s, no ten\u00eda abuelos y sab\u00eda que sus padres \u201chab\u00edan vivido una cat\u00e1strofe aunque cuando era ni\u00f1a no entend\u00eda los detalles y la enormidad. \"<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">De su estancia en el Prince George, recuerda \"mirar por la ventana y ver a un trabajador en un edificio de enfrente mirando hacia atr\u00e1s con una expresi\u00f3n de 'qu\u00e9 adorable' y luego salir corriendo y esconderme debajo de una mesa\".<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">De las 313.991 personas desplazadas que llegaron a Estados Unidos entre junio de 1948 y diciembre de 1951, casi el 20 por ciento recibieron ayuda de alguna manera por agencias jud\u00edas.  Para facilitar nuestra transici\u00f3n para convertirnos en ciudadanos, la sociedad de ayuda hebrea y grupos de ideas afines no s\u00f3lo proporcionaron camas sino que tambi\u00e9n guiaron a los reci\u00e9n llegados a trav\u00e9s de la burocracia para convertirse en neoyorquinos.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">La divisi\u00f3n de mujeres de la sociedad imparti\u00f3 clases de ingl\u00e9s b\u00e1sico y public\u00f3 un folleto en yiddish para ayudar a los refugiados en sus eventuales ex\u00e1menes de ciudadan\u00eda.  Otra organizaci\u00f3n sin fines de lucro, la Asociaci\u00f3n de Nueva York para Nuevos Americanos, ofreci\u00f3 colocaci\u00f3n laboral y capacitaci\u00f3n.  El Comit\u00e9 de Distribuci\u00f3n Conjunta Jud\u00eda Estadounidense brind\u00f3 asistencia para facilitar el viaje desde Europa.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Como deja claro el estudio de William B. Helmreich de 1992 sobre los supervivientes del Holocausto en Estados Unidos, la mayor\u00eda de ellos pronto se convirtieron en ciudadanos estadounidenses productivos y sus hijos prosperaron o fracasaron al mismo ritmo que otros jud\u00edos estadounidenses.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Por muy b\u00e1sicos que fueran estos servicios para refugiados, eran casi lujosos en comparaci\u00f3n con lo que reciben los inmigrantes de hoy.  Recientemente, habl\u00e9 con algunos de los residentes de un antiguo Best Western de 59 habitaciones en la secci\u00f3n Midwood de Brooklyn.  Franyori, de 29 a\u00f1os, que pidi\u00f3 que no se usara su apellido por temor a problemas con las autoridades migratorias, huy\u00f3 de su ciudad natal en el estado Carabobo en Venezuela con sus tres hijos porque la polic\u00eda local estaba acosando y extorsionando a su esposo y \u00e9l tem\u00eda por su vida.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">\u201cLa inseguridad y la violencia son demasiado altas\u201d, dijo, hablando a trav\u00e9s de un int\u00e9rprete de espa\u00f1ol.  \u201cSi la polic\u00eda ve a alguien que tiene valor, lo extorsionan.  No hay otro lugar para quejarse que el departamento de polic\u00eda y se cubren entre s\u00ed\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Despu\u00e9s de que su esposo lleg\u00f3 a Nueva York, ella y sus hijos lo siguieron, pagando a un gu\u00eda para que la llevara a trav\u00e9s del traicionero Tap\u00f3n del Dari\u00e9n que conecta Colombia con Panam\u00e1.  A lo largo de la agotadora caminata, se deshizo de comida, ropa y posesiones para aligerar la carga.  Al solicitar asilo, se le permiti\u00f3 ingresar a El Paso desde Ciudad Ju\u00e1rez, M\u00e9xico.  En abril, ella y sus hijos volaron a Nueva York.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">En el antiguo Best Western, le entregan paquetes diarios de alimentos congelados que deben descongelarse, pero, seg\u00fan ella, s\u00f3lo hay dos microondas para todo el edificio.  No se le permite tener una placa el\u00e9ctrica ni una olla arrocera.  Los tres ni\u00f1os, una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os y dos ni\u00f1os, de 9 y 3 a\u00f1os, comparten una cama tama\u00f1o queen.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">\u201cNo hay ning\u00fan trabajador social en el edificio que me diga d\u00f3nde encontrar una escuela, d\u00f3nde encontrar un trabajo, d\u00f3nde encontrar documentos\u201d, dijo.  \u201cTengo que averiguarlo en la calle\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Su historia ten\u00eda resonancias de los primeros a\u00f1os de mi familia.  Despu\u00e9s de unos meses de recibir ayuda y asesoramiento de las agencias de inmigraci\u00f3n, est\u00e1bamos solos y mis padres a menudo ten\u00edan que tomar decisiones con informaci\u00f3n insuficiente o err\u00f3nea.  Como estaba aprendiendo ingl\u00e9s en la escuela, a veces confiaban en m\u00ed para traducir documentos y notas desde la escuela a casa, y recuerdo que no me sent\u00eda del todo a la altura del trabajo.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Juan Carlos Vasco G\u00f3mez, un solicitante de asilo ecuatoriano que vive en el antiguo Best Western, dijo que su necesidad m\u00e1s urgente es obtener un permiso que le permita trabajar.  Puede conseguir trabajos ocasionales en construcci\u00f3n y pintura gracias a las sugerencias de sus compa\u00f1eros de trabajo, pero sin un permiso no ha podido conseguir nada m\u00e1s permanente.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<div>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Seg\u00fan una ley de inmigraci\u00f3n aprobada en 1996, los solicitantes de asilo deben esperar 180 d\u00edas antes incluso de solicitar un permiso de trabajo.  En la pr\u00e1ctica, la ley ha obligado a los inmigrantes a buscar empleos no registrados como repartidores de comida o lavaplatos en restaurantes o vivir de la escasa asistencia gubernamental y caritativa.  A finales de septiembre, la administraci\u00f3n Biden permiti\u00f3 trabajar a los venezolanos que estaban en suelo estadounidense antes del 31 de julio.  Pero la orden que otorga el estatus de protecci\u00f3n temporal no se aplica a los inmigrantes que llenan los refugios de la ciudad desde otros pa\u00edses.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Ninguna ley de ese tipo estuvo en vigor durante la afluencia de refugiados del Holocausto.  El padre de la Sra. Wechsler era un experto artesano del metal y r\u00e1pidamente consigui\u00f3 un trabajo dando forma a conductos de calefacci\u00f3n para edificios escolares.  El padre de Simon Herling, que sobrevivi\u00f3 a un campo sat\u00e9lite de Buchenwald cortando h\u00e1bilmente el pelo a los oficiales alemanes, encontr\u00f3 trabajo de barbero en Midtown Manhattan pocos d\u00edas despu\u00e9s de su llegada.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">Y a los pocos meses de aterrizar en Nueva York, mi padre, con una educaci\u00f3n primaria polaca y pocas habilidades valiosas, pudo encontrar un trabajo.  Un vecino de nuestro primer apartamento despu\u00e9s de nuestra estancia en el hotel llev\u00f3 a mi padre a la f\u00e1brica de Nueva Jersey, donde trabajaba fabricando fundas para tablas de planchar.  Y as\u00ed comenz\u00f3 una carrera obrera que dur\u00f3 25 a\u00f1os, la mayor parte de los cuales los pas\u00f3 como capataz de la planta.  No era prestigioso, pero mi padre, ayudado por el sueldo de mi madre de una f\u00e1brica de sombreros de Manhattan, pudo poner comida en la mesa para su familia.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">El Sr. G\u00f3mez, aqu\u00ed con su esposa y su hijo peque\u00f1o, todav\u00eda depende de las comidas proporcionadas por la ciudad complementadas con visitas ocasionales de organizaciones sin fines de lucro como Masbia Relief, una filial de un banco de alimentos y comedor de beneficencia kosher con sede en Brooklyn, y Brooklyn Emerge, un restaurante halal. -despensa de alimentos observador.  Esa dependencia, su desempleo y humillaciones como el toque de queda a las 9 de la noche en el antiguo Best Western lo debilitan, sugiri\u00f3.<\/p>\n<p class=\"css-at9mc1 evys1bk0\">\"Me siento como si estuviera en prisi\u00f3n\", dijo.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"\/><\/div>\n<p>[ad_2]<br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2023\/11\/26\/nyregion\/migrant-crisis-holocaust-refugee.html\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[ad_1] Incluso con la complicada historia de Nueva York como puerto para reci\u00e9n llegados, las fotograf\u00edas de este verano de m\u00e1s de cien inmigrantes durmiendo hombro con hombro en la acera frente al otrora elegante Hotel Roosevelt en Midtown Manhattan fueron impactantes. 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