[ad_1]

Tenía 39 años, se llamaba Carolina y no era española. Poco más se sabe de ella, salvo que ha sido asesinada a primera hora de la tarde de este desapacible sábado en plena calle del Sector III, un barrio del municipio madrileño de Getafe muy tranquilo de 30.000 vecinos, lleno de viviendas unifamiliares adosadas de ladrillo rojizo. y de instalaciones deportivas. La policía busca a su pareja o expareja como presunto autor del crimen.

El asesinato, a puñaladas, se ha producido en la avenida de Arcas del Agua a la altura del número 15, en la esquina con calle Cronos, muy cerca del centro comercial Getafe 3. La primera llamada a Emergencias 112 Comunidad de Madriden la que un vecino alertaba de una agresión en la vía pública, se ha registrado a las 13.40, según detalla un portavoz.

La centralita ha alertado al Summa 112, a la Policía Nacional y Local. A la llegada de los facultativos de la Summa, ya era tarde. La mujer tenía varias heridas mortales de arma blanca y estaba agonizando, en parada cardiorrespiratoria. Aunque le han realizado las maniobras de reanimación en una carpa montada encima de la acera para atenderla, “no ha sido posible revertir la parada” y han confirmado el fallecimiento. La víctima ha tratado de protegerse de su agresor, ya que varias de las heridas son “defensivas”, en los brazos.

Un portavoz de la Policía Nacional, que investiga los hechos, señala que la principal hipótesis es que se trata de un nuevo caso de violencia machista y que se busca al autor del apuñalamiento, su pareja, que ha huido. Al lugar ha acudido la Policía Científica y el Grupo VI de Homicidios para hacerse cargo de la investigación. De momento, no hay detenidos y la policía no puede precisar si la víctima tenía antecedentes por malos tratos ni si había una orden de alejamiento dictada contra su maltratador. “No era española”, indica el portavoz.

Preguntado por quién era esta mujer y si los servicios sociales la estaban atendiendo como víctima de violencia de género, el Ayuntamiento de Getafe se remite a un tuit de su alcaldesa, la socialista Sara Hernández. “La Policía investiga el asesinato de una mujer en Getafe por posible violencia machista, su asesino habría huido”, ha escrito la regidora en X (antes Twitter). “En estos momentos tan difíciles todo nuestro pesar y apoyo está con su familia y amigos. Seguimos recopilando más información”, añade. Tras conocerse el crimen, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea regional, Mónica García, ha pedido en sus redes sociales no dar “ni un paso atrás” ni “mirar hacia otro lado” frente a la violencia machista.

Cuatro horas después del asesinato, se ha procedido al levantamiento del cadáver. En ese momento, entre la lluvia intermitente y el viento, tan solo había con ella dos agentes uniformados y otros cuatro de paisano vigilando la carpa, así como tres agentes de la Científica recabando pruebas. Ni un solo familiar ni nadie que hubiera visto u oído nada. Los agentes han colocado dos sillas de plástico a modo de barricada contra la lluvia y el viento y sujetan la carpa para que no se vuele. Las sillas son de un centro residencial de Sanitas, concertado con la Comunidad de Madrid, que hay justo enfrente. “No hemos visto nada, estábamos en la cocina cuando ha pasado, pero las cámaras de seguridad seguro que han grabado algo”, dice con alma de investigadora la cocinera María Santos, que ha salido a tirar la basura junto a una compañera y que ha preguntado por las sillas a uno de los agentes.

A unos metros, en un cantón de limpieza, dos barrenderos municipales, Marta y Luis, comentan la noticia. Marta acababa de comenzar su turno, el de tarde, cuando una compañera le ha comentado que “algo ha tenido que pasar”, ante el incesante sonido de las sirenas de ambulancias y policía. “Estábamos esperando un poco a ver si escampaba y hemos escuchado gritos”, se arranca ella. “Pero eran del fútbol”, la interrumpió. A medio paso está el polideportivo Rosalía De Castro, uno de esos cientos en los que se celebra la liga infantil de fútbol los fines de semana. “No, no, parecía una discusión, no eran voces normales, eran voces raras que venían de ahí”, relata la trabajadora municipal, a la que se le ha quedado “helado el cuerpo” al saber que se trataba de una muerte violenta.

En caso de que se trate de un crimen machista, esta sería la víctima 52 en lo que va de año en España, la 1.235 desde 2003, cuando comenzó la estadística oficial, a los que se suman dos casos más en investigación. Cuatro de las 52 víctimas eran de la Comunidad de Madrid. El último asesinato en la región fue en septiembre en la capital, cuando una mujer de 35 años fue asesinada por su exparejaal que había denunciado por violencia de género.

El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias ya su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 oa los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.



[ad_2]

Source link