
Matthew Perry, la estrella de Amigos, falleció por los efectos provocados por la ketamina, una droga consumida por su poder terapéutico y también de forma recreativa. Es la conclusión principal que la Oficina del Forense de Los Ángeles ofrece sobre una de las muertes que más han conmocionado en 2023. El actor de 54 años falleció en su residencia el pasado 28 de octubre. Muchos habían especulado sobre lo que provocó la muerte de Perry, quien fue encontrado inconsciente en el jacuzzi de su casa. Las autoridades creen que la droga provocó que se ahogara. “La muerte ha sido calificada de accidental”, indica el forense en el documento.
Perry había lidiado con las adicciones al alcohol y los barbitúricos durante toda su vida adulta, según confesó él mismo en sus memorias, publicado el año pasado. El sábado de su muerte, el actor había interpretado al pepinillo durante dos horas en un club cercano a su residencia en el barrio de Pacific Palisades. La policía de Los Ángeles lo halló sobre las 16.00 después de una llamada hecha por su asistente.
La autopsia se realizó un día después, el domingo 29 de octubre. Las primeras pruebas efectuadas al cuerpo descartaron que la causa de muerte fueran las metanfetaminas o el fentanilo, el potente opiáceo sintético que ha provocado una epidemia en Estados Unidos, cobrando incluso la vida de varias celebridades como Prince o Michael K. Williams, uno de los protagonistas de El alambre. El documento emitido este viernes confirma que Perry no tenía en su organismo otras sustancias como alcohol, cocaína o heroína.
El forense asegura que Perry llevaba nueve meses sobrio. Sin embargo, el actor se había sometido a una terapia de infusión de ketamina, una droga utilizada en tratamientos terapéuticos y aprobada desde 1970 por la FDA, el regulador de productos médicos y alimentos. El protagonista de Amigos la consumía para combatir la depresión y la ansiedad. La última terapia de Perry antes de su muerte fue una semana y media antes de su muerte, según el informe.
Meses antes de su muerte, el actor recurrió de manera constante a este tratamiento con ketamina. El actor acudía a una sesión día sí y día no. En abril, sin embargo, un médico opinó que no era necesario que el tratamiento fuera tan frecuente. El documento no especifica que rutina tomó Perry tras el consejo del terapeuta. Los forenses creen que el remanente de la droga hallada no pudo haber sido de la última sesión, pues la vida media de la sustancia en el organismo “es de tres o cuatro horas, o incluso menos”.
Las autoridades afirman que los rastros de ketamina en el torrente sanguíneo de Perry le provocaron una sobre estimulación cardiovascular y problemas en la respiración por los líquidos que le entraron en los pulmones. En su organismo, los forenses también encontraron buprenorfina, una sustancia legal que es utilizada por los médicos para el tratamiento de la dependencia de los opiáceos.