[ad_1]

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo este miércoles en una cumbre virtual del G-20 que hay que “pensar en cómo parar la tragedia de Ucrania”. “Sí, por supuesto, las acciones militares son siempre una tragedia. Y por supuesto, deberíamos pensar en como parar esta tragedia. Por cierto, Rusia nunca se ha negado a negociaciones de paz con Ucrania”, dijo Putin en la intervención, difundida por la televisión pública rusa y recogida por varias agencias de prensa.

Las palabras de Putin ante los socios del G-20, el grupo que reúne a las principales economías avanzadas y emergentes del mundo, deben interpretarse en el contexto de un Kremlin que busca mostrarse ante el mundo como un actor abierto al diálogo. No es la primera vez que lo hace y, de por sí, esto no es de ninguna manera sinónimo automático de una voluntad negociadora sustancial.

Pero sin duda puede subrayarse que su retórica ―que ha incluido el vocablo “guerra”, que Putin suele evitar para referirse al conflicto ucraniano― ha sido menos beligerante que en otras ocasiones. A la vez, el discurso se produce en un momento de prolongado estancamiento en el terreno de combate.

La cita ha sido la primera gran ocasión para Putin de presentar sus argumentos ante un foro auténticamente internacional desde el inicio de la invasión a gran escala. A la reunión, convocada por la presidencia rotatoria de India pocos días antes del fin de su mandato, no asistieron ni el presidente de EE UU, Joe Biden, ni el de China, Xi Jinping. Este último, al igual que Putin, no participó en la cumbre presencial que se celebró en Nueva Delhi el pasado mes de septiembre. Sí asistieron otros jefes de Estado o de Gobierno, entre ellos el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.

Aun impidiendo la retórica brutal de algunas de sus intervenciones de los últimos meses, Putin sí ha tratado de incomodar al polo occidental, subrayando que muchos en el mundo consideran como un doble rasero. “Comprendo que esta guerra (la de Ucrania) y la muerte de personas conmocione. Y el exterminio de la población civil en Gaza, ¿no conmociona?”, preguntó.

El comentario iba claramente dirigido a reforzar el sentimiento de indignación presente en muchos países del Sur Global ante la posición de un Occidente que reclama solidaridad frente a la agresión rusa en Ucrania, pero que en la actualidad no se ve actuar con decisión para aliviar el sufrimiento. de la población palestina y que en el pasado fue a su vez autor de agresiones sin derecho como las de Irak en 2003.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Sigue toda la información internacional en Facebook y Xa menudo nuestro boletín semanal.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

_



[ad_2]

Source link